Cursos DaLux – DIALux BIM Online en 2026

Buscas formación y te encuentras «curso Dalux DIALux BIM» en el mismo anuncio. Te matriculas pensando que es un programa con dos apellidos y a la tercera clase te das cuenta de que no: son dos herramientas distintas, de dos empresas distintas, para dos trabajos que no se parecen en nada.

Conviene saberlo antes de pagar, porque probablemente solo necesitas una de las dos.

DIALux: cuánta luz hace falta y dónde ponerla

DIALux es un programa de cálculo de iluminación. Le das la geometría de un espacio, los acabados de paredes y techo y las luminarias que quieres usar, y te dice cuántos lux llegan a cada punto, si se cumple el nivel exigido para ese uso y cómo queda el deslumbramiento.

Lo usan proyectistas de instalaciones, estudios de interiorismo y fabricantes de luminarias. Es gratuito, y esa es una de las razones de su difusión: los fabricantes publican sus catálogos en el formato que lee, y así su producto entra en los proyectos.

Lo que entregas con él es un informe luminotécnico, que es lo que te piden para justificar la instalación.

Dalux: la obra en el móvil

Dalux es otra cosa completamente distinta. Es una plataforma para llevar el modelo a la obra: el jefe de obra abre el modelo en el móvil o la tableta delante del tajo, ve lo que tiene que estar ejecutado ahí, y si algo no cuadra abre una incidencia con foto y posición.

Su fuerte es el campo: gestión de incidencias, control de calidad, seguimiento del avance y visualización de modelos pesados en dispositivos que no son un ordenador de sobremesa.

Lo usan constructoras y direcciones facultativas, no proyectistas de luz.

Cuál necesitas tú

La pregunta correcta no es «cuál es mejor» sino «qué haces al día»:

  • Proyectas instalaciones o interiorismo y tienes que justificar niveles de iluminación: DIALux.
  • Estás en obra, controlas ejecución o llevas calidad: Dalux.
  • Coordinas el modelo desde la oficina: ninguno de los dos es tu herramienta principal; lo tuyo es un federador y un gestor de incidencias.

Y si el curso que has encontrado promete los dos en veinte horas, ya sabes que va a tocar los dos por encima y no vas a salir manejando ninguno.

Qué relación tienen con BIM

Los dos se integran en un flujo BIM, pero por lados opuestos del proyecto.

DIALux entra en la fase de diseño: puede importar la geometría del modelo para no volver a dibujar el espacio, y el resultado —las luminarias elegidas y su posición— vuelve al modelo como elementos con su información.

Dalux entra en la fase de construcción: consume el modelo ya terminado y lo convierte en la herramienta de trabajo de quien está en la obra. Y devuelve información valiosa: qué se ha ejecutado, qué incidencias hubo, con qué fotos.

Ninguno de los dos es un programa de modelado, y en ninguno de los dos vas a dibujar el edificio.

Por dónde empezar con cada uno

DIALux se aprende relativamente rápido si sabes de qué va la luminotecnia; lo que cuesta no es el programa, son los conceptos: lux, lúmenes, uniformidad, índice de deslumbramiento. Un curso que empiece por ahí vale más que uno que empiece por los menús.

Dalux se aprende usándolo en una obra. Un curso sirve para entender la estructura y los permisos, pero sin un proyecto donde aplicarlo se olvida en dos semanas.

Preguntas frecuentes

¿Dalux y DIALux son lo mismo?

No. DIALux calcula iluminación en fase de proyecto; Dalux es una plataforma para llevar el modelo a la obra y gestionar incidencias. Empresas distintas y usos distintos.

¿DIALux es gratis?

Sí, es de uso gratuito, y los fabricantes de luminarias publican sus catálogos para que se usen dentro del programa.

¿Sirven para modelar el edificio?

Ninguno de los dos es un programa de modelado. Trabajan con el modelo que hayas hecho en otro sitio.

¿Cuál me pide una oferta de instalaciones?

Para proyecto de iluminación, DIALux. Dalux aparece en ofertas de obra: producción, calidad y dirección facultativa.

¿Necesito saber BIM para usarlos?

No para lo básico, pero sacas mucho más partido si sabes importar y exportar modelos: es lo que evita volver a dibujar lo que ya está hecho.